“No somos la SGAE”

Lo más gracioso del chiste de Vaya Semanita sobre “el día del orgullo SGAE” no está en las partes que son ficticias, sino en las que son reales. Parafraseando, se podría decir eso de “no le digas a mi madre que soy cobrador de la SGAE, la pobre se cree que me gano la vida de chapero”.

La empresa Google tiene un lema que le ha ganado bastantes puntos de relaciones públicas: “don’t be evil” (”no hacer el mal”). Sospecho que a cualquiera que monte una empresa que se relacione con artistas y creadores le bastará con ponerse como lema “no somos la SGAE” para ganarse la atención y el cariño de su público natural.

Por ejemplo: un sistema de seguro legal para tenderos y comerciantes.

Tienes una peluquería, un circo, una universidad, o un bar. Pones sólo música que no esté en el repertorio de la SGAE. O quizá vendes consumibles, y te vendría bien que te quitaran un canon que más que otra cosa parece un impuesto privado.

En vez de pagar el impuesto revolucionario (perdón, las tarifas por comunicación pública) de la SGAE, pagas la mitad de esa cuota a una bolsa de financiación de defensa legal ante la SGAE. ¿Por qué pagar a los acusadores, cuando puedes pagar a tu defensa?

Esta entidad debería constituirse como asociación sin ánimo de lucro ¿Por qué no? Su única función es financiar los honorarios de abogados de defensa, así que no tiene la menor necesidad de generar beneficios ni repartir dividendos. De este modo desgravarán las aportaciones de empresas e individuos ( no olvidemos las donaciones de particulares).

Nombre: “Defensa Creativa”. Lema: “No somos la SGAE”. Le veo futuro.

Modelos de negocio para un mundo perfectamente copiable

En este momento mi artículo sobre “Modelos de negocio: cómo ganar dinero en un mundo perfectamente copiable (y su segunda parte) son, respectivamente, el primer y tercer artículo de la lista de lo más leído de rtve.es. Supongo que esto se debe en parte a los elogios extravagantes de los amigos, que siempre se agradecen.

La obra de arte en la era de la reproducibilidad mecánica

Sin embargo, se me quedaron fuera del artículo más y más ejemplos de esos modelos de negocio alternativos que no dependen de que los usuarios no puedan hacer copias. Está la música libre de Jamendo y Magnatune, algunos de cuyos artistas llegan a vender sus temas para música incidental de, por ejemplo, videojuegos como Braid.

Están experimentos como el próximo libro autoeditado de Cory Doctorow, que se ha propuesto “vender el mismo libro a toda la gama de precios, de los cero dólares a los 10.000″, imitando y extendiendo las prácticas de músicos independientes como Jonathan Coulton o el citado (en el artículo) Trent Reznor.

También hay experimentos de series de televisión como Malviviendo en España, o The Guild en Estados Unidos, o los microespacios de BoingBoing TV que también se vendían para entretenimiento de los pasajeros de Virgin Airlines. Joss Whedon también dejó el fantástico videoblog musical del Dr Horrible en abierto durante una semana para que todos pudieran verlo. Ahora sigue circulando por las redes de pares, y las ventas en Amazon son bastante saludables (es el número 253 de la lista), incluso un año después de cubrir gastos.

Me decía Mauro Entrialgo que me había olvidado del cómic: tanto Mauro como Manuel Bartual tienen publicados libros que recopilan material previamente publicado en blogs y que sigue disponible de manera gratuita en la red.

Las razones de Bartual

Las razones de Bartual

Y seguro que hay más formas creativas de ganarse la vida sin impedir la copia y la difusión de la obra, y que hay más casos y ejemplos. Si se te ocurre alguno, te invito a que lo reflejes en los comentarios.

El castigo de los hipócritas

Esta es la respuesta a la pregunta de ayer sobre qué pena habría que imponer a El Mundo por pedir mayores penas a la piratería, y básicamente aceptar la criminalización de los enlaces siguiendo las tesis de la ministra González-Sinde, mientras su servicio de buscador Ariadna les produce ingresos publicitarios a la vez que proporciona al público enlaces a ficheros .torrent:

La procesión de los hipócritas

La procesión de los hipócritas: La divina comedia, canto 23 (Infierno)

Otros lo llamarán ironía, pero es sólo hipocresía.

El Mundo contra El Mundo

Ejercicio de agudeza visual:

1.- El Mundo afirma que ”Zapatero no debe ceder frente a los piratas de la Red“.

2.- Según el diario madrileño, la ofensiva de la Coalición de Creadores va contra “portales de internet que ofertan cine, música, vídeo y videojuegos de forma ilegal, es decir, vulnerando supuestamente los derechos de autor”, y que el problema radica en que estas páginas “se lucran gracias a la publicidad que empresas conocidas y multinacionales colocan junto a su oferta ilegal“.

Pregunta:

¿Qué pena cabe imponer al diario El Mundo por “lucrarse gracias a la publicidad que empresas conocidas y multinacionales colocan junto a su oferta ilegal“?

Descárguense ustedes los torrentes de la película "Mentiras y Gordas", por cortesía del buscador Ariadna de El Mundo

Descárguense ustedes los torrentes de la película "Mentiras y Gordas", vulnerando presuntamente el copyright de la ministra González-Sinde, desde el buscador Ariadna del diario El Mundo. Oferta válida hasta fin de existencias, o algo.

La solución, mañana.

De pánicos morales y desagradecimiento

He escrito una cosita para RTVE sobre las descargas y las redes de pares. Me ha salido un pequeño monstruo de Frankenstein porque tomé las notas para redactar el artículo hace ya un mes, antes de todo el follón del #manifiesto. Lo que entonces iba a ser una explicación sobre cómo funciona la tecnología del peer to peer ha mutado hasta convertirse en un artículo sobre los pánicos morales y la mala relación de las industrias del copyright con las tecnologías (y el público) que les dan de comer.

Solo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial

Que no lo decimos los del #manifiesto: lo dice el artículo 20 de la Constitución Española:

“5 .- Solo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial”

Pues eso. Feliz día de la Constitución.

(la idea es de Mangas Verdes)

Asuntos fundamentales

No es espectáculo común ver al lider de un país desautorizando una propuesta de su propio gobierno en rueda de prensa pública. Menos habitual es aún que esta desautorización sea la respuesta a un documento anónimo publicado en Internet. La imagen televisiva del Presidente del Gobierno de España José Luis Rodriguez Zapatero dando una apresurada marcha atrás y desmintiendo a su propia ministra de Cultura Ángeles González-Sinde es un hito en la relación entre la Sociedad Civil y un gobierno democrático.

Portada de la edición de hoy del diario Público

Portada de la edición de hoy del diario Público

El lunes 30 de noviembre el Gobierno hacía público su Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible. El martes 1 de diciembre el diario El País señalaba las enmiendas a la LPI y a la LSSI que determinaban la intención del Gobierno de establecer un procedimiento administrativo (una comisión dependiente del Ministerio de Cultura, nada menos) para la suspensión de páginas web. Esto provocó que un grupo de periodistas, profesionales y activistas se reunieran (electrónicamente, desde todas partes del mundo) para escribir un “Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet“, que se extendió como un reguero de pólvora por toda la Web hispana (y parte del extranjero) a partir de las 9 horas de la mañana del miércoles 2 de diciembre.

Eneko/20minutos.es. Reproducida según los términos de la licencia Creative Commons.

Eneko/20minutos.es. Reproducida según los términos de la licencia Creative Commons.

En apenas unas horas decenas de miles de páginas web se hacían eco del manifiesto que empezaba afirmando que “los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos” y que “la suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial”, para acabar dando un varapalo a la forma encubierta en que se habían presentado las enmiendas, cerrando con un punto que decía: “en democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público”. Las asociaciones del copyright y el ministerio de Cultura también respondieron con prontitud: la Coalición de Creadores, organización que promovía la legislación propuesta, llegó a acusar a los autores del manifiesto de tenerlo preparado de antemano y de haber “aprovechado la ocasión para arremeter contra el Gobierno”. Por su parte, desde el Ministerio de Cultura se convocó a una reunión con la ministra a algunas de las principales voces contra los abusos de las industrias del copyright, entre los que también se contaban algunos coautores del manifiesto.

En la mañana del jueves 3 de diciembre se produjo la reunión en el Ministerio de Cultura con una ministra Sinde que intentó en todo momento suavizar la interpretación de su propuesta, aunque sin negar lo fundamental. Según sus portavoces, habría ocasiones en las que los cortes los podría tener que dictar un juez, pero que esta decisión se dejaría a juicio de la Comisión de Propiedad Intelectual del Ministerio de Cultura, o sea, que los jueces estarían supeditados a la autoridad administrativa. Los convocados en representación de las decenas de miles de firmantes del manifiesto no saliron demasiado contentos de la reunión, aunque el día todavía había de depararles alguna alegría.

El mismo jueves, el ex-presidente del Tribunal Constitucional Álvaro Rodríguez Bereijo declaraba que derechos fundamentales como la libertad de expresión, de conocimiento o de opinión “no pueden quedar en manos del poder ejecutivo, de la administración”, añadiendo que si hay una comisión “no puede ser administrativa, nombrada por el ministro”, sino que tiene que “tener un control judicial directo o indirecto”. El ministro de Justicia Francisco Caamaño también se manifestó, asegurando que la respuesta administrativa habría de ser proporcional a la gravedad de la situación, pero que en todo momento debería contar con el control y autorización judicial. El propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, salía en rueda de prensa declarando que “siempre debe prevalecer la libertad de expresión” y que no se cerrarían páginas web sin autorización judicial, que la propuesta era sólo un borrador y que “si hay que modificarla, se hará”.

Esta tormenta, transcurrida en menos de cinco días, es un ejemplo de cómo Internet hace obsoletos los modelos tradicionales de procesamiento de la información. No olvidemos que la democracia parlamentaria es en sí misma un sistema de gestión de la información. Mi amigo Pepe Cervera suele decir que uno de los problemas del modelo parlamentario es que es una tecnología del Siglo XIX: una provincia escoge a un diputado que toma una diligencia hacia Madrid, y un año más tarde vuelve (de nuevo en la diligencia) con una ley debajo del brazo. Este es el modelo del que se aprovechan los grupos de presión tradicionales, como en este caso el lobby de las industrias del copyright, para desvirtuar el interés común y favorecer sus intereses creados.

La tecnología no es la solución automática a problemas sociales, pero puede ayudar a crear soluciones sociales a esos problemas. Quizá no estemos preparados para una democracia puramente asamblearia, pero sí que está bien que la ciudadanía pueda usar las herramientas a su disposición para contrapesar la excesiva fuerza de los grupos de interés privados. El copyright y las descargas no son más que anécdotas, y se equivocan quienes opinan que todo esto ha sido “en contra de la SGAE”. Es en contra de la injerencia de los intereses privados en la cosa pública, de las prácticas legislativas modelo “gato por liebre”, de la improvisación y la chapuza. Tampoco fue “en favor de las descargas gratuitas” sino en defensa de los derechos fundamentales, a favor de la separación de poderes y en apoyo de la petición de responsabilidad política por parte de los cargos electos y de sus designados directos.

Es un asunto de buena gobernanza. No sólo tenemos los políticos que nos merecemos: también somos la ciudadanía que nos merecemos. Sea cual sea la gota que colme el vaso, es bueno ver que estamos de acuerdo en algunos asuntos fundamentales.

Manifesto in Defense of Fundamental Rights on the Internet

A group of journalists, bloggers, professionals and creators want to express their firm opposition to the inclusion in a Draft Law of some changes to Spanish laws restricting the freedoms of expression, information and access to culture on the Internet. They also declare that:

1 .- Copyright should not be placed above citizens’ fundamental rights to privacy, security, presumption of innocence, effective judicial protection and freedom of expression.

2 .- Suspension of fundamental rights is and must remain an exclusive competence of judges. This blueprint, contrary to the provisions of Article 20.5 of the Spanish Constitution, places in the hands of the executive the power to keep Spanish citizens from accessing certain websites.

3 .- The proposed laws would create legal uncertainty across Spanish IT companies, damaging one of the few areas of development and future of our economy, hindering the creation of startups, introducing barriers to competition and slowing down its international projection.

4 .- The proposed laws threaten creativity and hinder cultural development. The Internet and new technologies have democratized the creation and publication of all types of content, which no longer depends on an old small industry but on multiple and different sources.

5 .- Authors, like all workers, are entitled to live out of their creative ideas, business models and activities linked to their creations. Trying to hold an obsolete industry with legislative changes is neither fair nor realistic. If their business model was based on controlling copies of any creation and this is not possible any more on the Internet, they should look for a new business model.

6 .- We believe that cultural industries need modern, effective, credible and affordable alternatives to survive. They also need to adapt to new social practices.

7 .- The Internet should be free and not have any interference from groups that seek to perpetuate obsolete business models and stop the free flow of human knowledge.

8 .- We ask the Government to guarantee net neutrality in Spain, as it will act as a framework in which a sustainable economy may develop.

9 .- We propose a real reform of intellectual property rights in order to ensure a society of knowledge, promote the public domain and limit abuses from copyright organizations.

10 .- In a democracy, laws and their amendments should only be adopted after a timely public debate and consultation with all involved parties. Legislative changes affecting fundamental rights can only be made in a Constitutional law.

Note: This manifesto is the work of several authors, and the property of everyone. Copy it, publish it, pass it on as you will.

Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Nota: este manifiesto es obra de varios autores, y propiedad del común. Cópialo, publícalo, pásalo según desees.

Stallman habla sobre música

En junio de 2004 entrevisté a Richard Stallman para la edición española de la revista Rolling Stone, y gran parte de la entrevista giró en torno a la música y al problema de la remuneración de los músicos. La elección de este tema no fue mía como entrevistador: en aquel momento Stallman le dedicaba gran parte de sus conferencias, o al menos eso decía la prensa. Yo no llegué a verlo hablar en ninguna de sus apariciones de ese año.

El artículo de la revista era un perfil de Stallman como personaje público, y hablaba también de su vida y obra, además de explicar qué es el software libre, algo novedoso para el lector de Rolling Stone. Con el límite de páginas las disquisiciones de Stallman sobre la música y cómo pagar a los artistas se quedaron bastante recortadas. Hoy me he encontrado mi transcripción de la entrevista completa, incluído su odio al hip-hop y su amor por La Musgaña, así que aquí está:

Richard Stallman. Foto de Urraco.

Richard Stallman en Rolling Stone. Foto de Urraco.

¿Cuál es la filosofía del software libre?

La filosofía del movimiento del software libre es que la gente merece la libertad de compartir y modificar los programas, y que la gente merece esa libertad, y que arrebatarles esa libertad está mal, es un plan antisocial para mantener a la gente enfrentada e indefensa.

¿En qué se puede aplicar esa filosofía a la música? Creo que ha estado usted hablando del canon…?

El problema del canon me lo planteó alguien que decía que sentía que era injusto tener que pagar a los músicos por usar discos para hacer copias de software libre, y estoy en desacuerdo, porque es bueno apoyar la música, y no es injusto si acabo manteniendo económicamente la música el doble de lo que la escucho, mientras que tú la acabas manteniendo la mitad de lo que la escuchas, no se pueden ajustar estas cosas con precisión sin un control y vigilancia completos de la gente, y ésa es una de las cosas que intentamos evitar, así que deberíamos rechazar completamente la idea de intentar ajustar “correctamente”, según dicen, la cantidad que debería pagar cada persona, eso es un error.

El canon, tal y como está, tiene problemas terribles, sólo que no es ése. El problema del canon es que, tal y como está planteado, la mayor parte del dinero va a pagar a compañías, no a músicos, y esto está mal, y segundo, que para conseguir cobrar el dinero, los músicos tienen que ser miembros de una organización en concreto, que les impone restricciones, y esto está mal, y además les continúan intentando impedir a la gente que copien incluso tras cobrar dinero, lo cual está mal.

Podrían tener alguna excusa para restringir la copia si la copia supusiera no aportar el dinero a los músicos, pero suponiendo que el dinero fuera a los músicos, si se reformase el canon, no habría ninguna excusa para prohibir o restringir técnicamente la copia. Creo que habría que reemplazar el canon por un impuesto en el que no tomara parte ninguna organización privada, y este impuesto estaría únicamente destinado a mantener a aquellos que escriben e interpretan la música.

Quizá habría que dedicar el 5% a mantener la agencia estatal que distribuyera el dinero, pero no más que eso, y nada de ese dinero iría a empresas, y no debería haber ninguna regla impuesta a los músicos, excepto que el dinero que ganan fuera proporcional con su popularidad. Pero no debería ser linealmente proporcional, porque eso les da un montón de dinero a las superestrellas, que para empezar ya tienen dinero, y eso no es útil para mantener la música. Tampoco no queremos que haya alguien decidiendo cuánto dinero gana cada músico, porque eso puede llevar a abusos, así que necesitamos una fórmula.

Ahora bien, una fórmula no tiene por qué ser lineal, podría tener la forma de una raíz cuadrada, de modo que según uno es más popular, gana más dinero, pero el gráfico crece cada vez más despacio. Y esto significaría que una mayor parte del dinero podría ir a los artistas que están en el tramo medio de popularidad, y que un número mayor de músicos podría disfrutar del sistema hasta el punto de vivir de él y poderse dedicar a la música a tiempo completo.

Este es el beneficio social de este tipo de sistemas, que hace posible que los músicos lo sean a tiempo completo, así que si vamos a tener un sistema de recogida de dinero para mantener a los músicos, deberíamos tener ese objetivo en la cabeza. Finalmente, esto debería ir acompañado por la legalización de la compartición de la música. Sólo un estado policial puede impedir que la gente comparta música, y prohibirlo está absolutamente injustificado.

¿Cómo se mide la popularidad?

Mediante muestreos y encuestas. Hay muchas formas de medir la popularidad. Si se da por sentado que la mayor parte de la música se vende en forma de discos, se puede llegar a la conclusión de que la popularidad se mide por sus ventas, pero no es el único sistema. Creo que mucha gente estaría encantada de comunicar anónimamente qué discos tienen en sus máquinas, y si esto fuera parte de un sistema en el que la compartición de música fuera legal, no tendrían de qué preocuparse por hacerlo.

¿Y no se podrían hacer trampas, engañar al sistema?

Puedes intentar engañar al sistema, pero dado que esto es un voto personal, en el que cada persona dice si tiene una copia de una canción o no, para poder engañar al sistema, necesitarías el apoyo de mucha gente, lo que quiere decir que tienes fans, los cuales siempre tienen copias de tu música.

¿Es éste un sistema de licencias obligatorias, como el de las radios?

No es un sistema de licencias obligatorias, de lo que estoy hablando es de la libertad de copiar la música que uno desee, pero paralelamente… Son dos cosas distintas y separadas: la gente debería tener la libertad de copiar música de forma no comercial de todas las maneras, y ése cambio debería hacerse incluso si no se hicieran otros, pero también llevo proponiendo esta forma de mantener a los músicos mediante algún tipo de impuesto desde 1994, fecha en que escribí un artículo sobre el tema.

Los EEUU adoptaron un impuesto sobre las cintas y magnetófonos DAT en ese año, y lo hicieron de forma totalmente errónea. Una forma que no sirve a ningún interés público legítimo, sino sólo a intereses privados. Les da dinero a negocios que no lo merecen, y un poquito a los músicos para poder decir públicamente que en realidad es por los músicos. Yo critiqué este programa, y me parece que el canon tiene los mismos problemas y más, porque tiene el problema de que el dinero que va a parar a los músicos va también a mantener una organización que les prohíbe publicar libremente su información. Así que el canon debería ser abolido, y esta organización…. las cosas deberían plantearse de modo que ningún músico tenga un incentivo para para pertenecer a una organización que puede restringirle cómo edita o hace pública su música.

¿Es esto algo similar a lo que están proponiendo Laurence Lessig con Creative Commons y la Electronic Frontier Foundation, las licencias obligatorias?

No. Tampoco estoy proponiendo que la música se pague con los impuestos, lo que estoy diciendo es que si vas a tener un sistema de recaudación para los músicos, ésta es la forma correcta de hacerlo. Lo que defiendo es la libertad de copiar música no comercialmente. Creo que, moralmente, es el derecho de todos. Sin embargo, si llegamos a la conclusión de que los músicos necesitan más apoyo económico, ésta es una forma de dárselo. Pero propongo también una segunda forma de dárselo, que no incluye ningún tipo de impuestos. En este segundo caso, todas las músicas vendrían con los metadatos [etiquetas electrónicas] adecuados, y al reproducir esta música la gente tendría la oportunidad de mandar un euro al grupo, de forma anónima, sin ninguna presión ni obligación de hacerlo, y según se hiciera todo el dinero iría a los músicos. Creo que la gente donaría dinero a sus músicos favoritos.

No me opongo a algún tipo de sistema de copyright que cubra el uso comercial, lo que incluiría una máquina de discos de monedas en un lugar público, lo que más me preocupa es la libertad privada de la gente, la libertad de compartir la música. Nadie debería llamarlos “piratas”, un pirata es alguien que ataca barco, no alguien que comparte.

Así que propongo dos sistemas distintos para mantener a los músicos, y si creemos que la legalización de la compartición no comercial de música lleva a un menor nivel de ingresos para los músicos, lo primero que deberíamos hacer es comprobar si esto es así, con la excepción de las superestrellas, y creo que no es así, porque sólo las superestrellas ganan dinero con sus discos actualmente, el resto están explotados y lo poco que pueden sacar de los discos es la publicidad, y la compartición de música es una gran forma de dar publicidad a los músicos.

Así que, en el peor de los casos, con la excepción de los que más venden, los músicos no perderían mucho con la legalización de la compartición de música. Yo he propuesto dos formas de mantener a los músicos, y son sólo dos, puede que haya otras formas, pero ninguna debería incluir la prohibición de copiar música sin ánimo de lucro.

Ha estado usted también hablando del DRM

El DRM es un robo. [falta resto de transcripción, porque hablaba de software y no de música]

¿Y qué hay de una posible SGAE paralela, otra organización de gestión de derechos con el menú de cinco platos que permite no sólo la gestión del copyright restrictivo, sino también las diferentes opciones como las de las licencias Creative Commons o incluso la música libre?

Sería un paso en la dirección correcta, pero también sería un camino muy difícil, porque mucha gente, muchos lugares públicos ya pagan a la SGAE, y ¿qué pasaría entonces?, otra empresa llegaría y diría “ahora páganos a nosotros también”, y les contestarían “pero si ya les hemos pagado a los de la SGAE, ¿por qué deberíamos pagaros a los dos ,y cuántas organizaciones más van a aparecer?”, así que la única manera en la que esto podría funcionar es cambiarlo por un sistema del estado que diga que la gente no tiene ninguna obligación hacia algo como la SGAE si han pagado este impuesto. Y entonces la SGAE desaparecería, bueno, debería desaparecer.

Nos ha contado cuáles son las libertades en el software, pero las obras creativas, como la música, se guían por reglas distintas, o deberían hacerlo, ¿no cree?

En general, hay tres categorías de obras, las obras de uso práctico, lo que incluye el software, las que expresan las ideas u opiniones de alguien, como los ensayos y artículos, y también hay obras de arte y entretenimiento, como la música. Estos tres ejemplos ilustran los tres tipos de obras. Las obras de uso práctico deberían tener todas las libertades, incluidas las de modificación y distribución de la obra modificada, de modo que los usuarios puedan hacer lo que quieran, y tengan la libertad de vivir su vida como quieran, en vez de ser prisioneros del software que usan. Pero estas reglas no se aplican a las otras dos categorías. Para las obras que expresan lo que alguien cree u opina, creo lo apropiado es permitir sólo la copia literal. Y para las obras de arte, ahí está la dificultad, el problema es qué se hace con las obras modificadas. Bien, en el caso de las obras que sólo contienen fragmentos de otras obras, pero son creaciones nuevas, en ese caso es un uso apropiado, y no debería haber restricciones al uso de fragmentos comparativamente pequeños, que agregados formen obras nuevas.

El hip-hop sería un buen ejemplo.

No lo sé, de hecho lo odio, y no lo escucho si puedo evitarlo.

Pero sería una forma de collage.

Sí.

Cuando se habla de tomar una obra y modificarla sólo un poco, bien, no es muy útil hacerlo con la música, no se puede tomar una interpretación y cambiarle una nota.

¿Y qué hay de las versiones? Los músicos toman la obra de otro, exactamente la misma canción, pero la arreglan, la intepretan, la cantan…

En estos casos no conozco la ley, creo que los músicos tienen toda la libertad de hacerlo, pero tienen que pagar, la licencia es obligatoria, y en estos casos es una herramienta apropiada, en estas situaciones. Me preocupa más la libertad que debería tener todo el mundo, y con las grabaciones musicales, creo que basta la libertad de redistribuir copias literales de forma no comercial, pero esto incluye hacerlo a través de la Internet. Compartir la música debería ser legal.

Incluso con completos desconocidos. “Esto es lo que me gusta, mira qué cosas he encontrado”

Hubo un tiempo en el que no estaba tan seguro de ello, pero visto lo útil que podía ser la compartición de música por Internet, y cuánta gente la usaba, está claro que no hay excusas para prohibir ese libre compartir entre la gente si es lo que quieren hacer.

¿Qué música le gusta? Alguna música pop moderna?

Muy rara vez. Es muy extraño que haya algún tipo de música moderna que me guste. Me gusta mucho la música clásica de la India, especialmente la música karnática(?), también me gusta la música tradicional vietnamita. Solía tocar música gamelan de Java y Bali, y todavía me gusta, aunque con los viajes es difícil participar en los grupos. Me gustan muchos otros tipos de música clásica y tradicional, me gusta la música folklórica japonesa, una música que se baila llamada miño(?) también me gusta la música de Camboya y Birmania, las canciones folklóricas georgianas, los bailes de los balcanes…

¿Y qué hay del flamenco?

No me gusta mucho el flamenco, pero me encanta la música del grupo “La Musgaña”, ayer estuve buscando sus discos. Una vez les vi tocar cerca de Boston, pero nunca les he visto aquí en España. Siempre viajo con 30 o 40 discos, para poder enseñárselos a mis amigos y ponerles música, y en este momento tengo conmigo dos discos de La Musgaña.

¿CDs o MP3s?

No tengo uno de esos aparatos de MP3, y el ordenador no es lo más apropiado para poner música, no suena muy bien, así que llevo CDs cuando viajo, todo el mundo tiene un reproductor de CD.