
Hay que ver lo que me gusta el pastiche, oiga. Por otro lado, esta imagen se podría aplicar prefectamente, con mínimos cambios, a cualquiera de los cuatro artículos, y no sólo al referido a la cogida de Julio Aparicio.
Sigo escribiendo en Cookingideas, y aunque el tema que me han asignado es “empresa” yo he acabado más bien en mi carrilito de la economía política del arte y la cultura, con especial interés en la edición digital, tanto en el ámbito literario como en el informativo. Estos son mis cuatro últimos artículos, en orden cronológico inverso por aquello de que esto es un weblog:
- Tres estrategias digitales para los autores literarios - Cómo pueden abordar los distintos tipos de autores la publicación digital gratuita, porque “tan ingenuo sería recomendar la misma estrategia digital a todos los autores como es pretender que todos van a recibir igual trato por parte de un editor.”
- Destruir los periódicos para salvar el periodismo - Porque los unos y lo otro no son lo mismo.
- Wikileaks ayuda a la red a robarle la merienda y el orgullo a los periódicos - El Washington Post y el New York Times, entre otros periódicos, han estado sentados durante mesess en montones de informaciones ahora reveladas por Wikileaks.
- “Si sangra, abre página” - Sobre la truculencia como valor informativo y función social del periodismo. Véase la ilustración.
Y estos son los dos artículos anteriores, para un total de seis publicados hasta ahora:
- Ben Folds contra el volcán - una especie de secuela emocional del muy cerebral artículo sobre modelos de negocio favorables a la copia en RTVE.es.
- La televisión de la muerte del año 2010 - una modesta proposición sobre cómo tratar el morbo en la televisión de forma rentable y juiciosa. En cierto modo, es una versión audiovisual del “si sangra, abre página”.