El verdadero avatar del libro electrónico

Con frecuencia hablo con amigos de los “avatares del libro electrónico”, en plural, usando el término para referirme a sus circunstancias cambiantes y a sus diversas encarnaciones tecnológicas. Pero me he dado cuenta de que el libro electrónico, los libros electrónicos, tienen un principal avatar: Kali.
El avatar y sus atributos

El avatar y sus atributos

En la mitología hindú, un avatar es la encarnación terrena de un Dios (de ahí viene el uso del término para referirse a los gráficos que representan a los participantes en foros y videojuegos online). Y el avatar del libro electrónico ha de ser sin duda la negra Kali, destructora y terrible, diosa del tiempo y del cambio.

Siguiendo con la alegoría, el avatar del lector que se ve ahí postrado encaja perfectamente con el marido de Kali, el dios Vishnú. Los lectores impenitentes estamos casados con los libros como ciertas monjas lo estaban con Jesucristo, así que el matrimonio es la relación más ajustada. Además, Vishnú es el omnipresente Dios Supremo del panteón Hindú, igual que el lector es el centro del universo de la edición, mal que les pese a autores y editores.

¿El libro electrónico, representado como un heraldo de aniquilación, de color uniformemente negro y avasallando a su marido, el amado lector, sobre el que se sostiene? Más que una alegoría, mi trigésimo tercer arcano les parecerá a algunos un cruce entre un documental y una película de terror, el guión de su peor pesadilla. Sin embargo, habría que recordarles que Kali es para muchos una diosa madre benévola, o que otros la veneran como Bhavatarini, la redentora del universo.

El economista austríaco Joseph Schumpeter acuñó la expresión “destrucción creativa” para referirse a las consecuencias de la innovación radical en una sociedad de mercado. Esta descripción se aplica especialmente bien a las consecuencias sociales del cambio tecnológico. Cuando se cita a la imprenta de tipos móviles de Gutenberg como uno de los inventos cruciales en el progreso de la humanidad, no sólo se está celebrando una tecnología que dio lugar al Renacimiento y, de rebote, a la Ilustración, la Revolución Industrial y al mundo moderno. También se recuerda a la máquina que acabó con los Scriptoriums medievales, llevándose con ellos los manuscritos iluminados, los grandes libros de pergamino… terminando incluso con la primacía en Europa de la Iglesia Católica.

La reforma protestante, con su propuesta de una relación personal con Dios a través de la lectura privada de la Biblia, no habría sido posible sin un mecanismo como la imprenta, capaz de generar libros en gran volumen, de forma asequible y al margen del control eclesial. Al imprimir su famosa biblia, una Vulgata en latín, Gutenberg deseaba poner la nueva tecnología al servicio del antiguo orden. Sin embargo, en manos de Lutero y miles de otros herejes e ilustrados, esa misma imprenta demostró ser una semilla de cambio que germinó y creció hasta convertirse en el mundo que habitamos, destruyendo en el proceso el mundo que la vio nacer.

De Manucio a MacIntosh

De Manucio a MacIntosh

Muchos han visto la semejanza entre los primeros libros impresos y el ordenador personal. Alan Kay, profeta de los modernos ordenadores portátiles y teléfonos inteligentes con su concepto de Dynabook, los describe como el equivalente de los libros de la imprenta de Aldo Manuzio: lo bastante pequeños para llevar en la alforja de un caballo, y lo bastante baratos para que todo el mundo pueda tener el suyo, en vez de compartirlos entre muchos. La lectura personal y en privado (en vez de en voz alta y en público) es otro importante factor en los cambios sociales sobrevenidos desde el siglo XV hasta nuestros días. ¿A alguien le extraña que la computación barata, ubicua e imposible de prohibir o controlar esté cambiando la cara de nuestra sociedad tecnológica?

Casi todos tenemos ya claro que Internet es la Gran Imprenta Global que hace que la libertad de prensa no esté, como decía A. J. Liebling, “limitada a los que poseen una” (prensa de imprimir, se entiende). Incluso los dueños de los periódicos se están dando cuenta de que el nuevo orden no es como el antiguo, pero con biblias en latín impresas en vez de escritas a mano: ya no tienen el monopolio de la Conversación, y el editor del Times compite con el bloguero anónimo por el tiempo y la atención del lector global. ¿Por qué los editores de libros no se dan cuenta?

Es pronto para decir cómo será la edición del futuro, post-Internet, post-libro electrónico, post “veinte minutos en el futuro“. Lo que sí que está claro es que no será como hasta ahora. Los automóviles no son carruajes de caballos tirados por motores controlados por riendas y que abrevan gasolina. El cine no es teatro filmado con una cámara en una butaca. El grueso del negocio editorial no consistirá en empresas que fabrican “ejemplares” digitales, vendidos a tanto la copia, y pagados a tanto menos al autor. Este modelo quedará reservado para fenómenos marginales, de lujo, de culto. Tanto las empresas editoriales como los propios géneros literarios (o no literarios: la edición es mucho más que literatura) serán irreconocibles dentro de veinte, cincuenta años, si es que siguen existiendo.

El cambio será duro para la industria y para los creadores, aunque siempre habrá quienes sepan ver la oportunidad en la crisis, y reinventarse a la vez que se transforma el medio. Sin embargo, lo contrario pasa con los lectores: serán los menos los que se queden atrás, añorando el mundo de la edición y los libros del pasado, y los más los que sepan aprovechar las oportunidades ofrecidas por la destrucción creativa propiciada libro electrónico. Los lectores modernos, consecuencia cómplice de la imprenta, esa otra ola de destrucción creativa  que marcó el paso de la Edad Media al Renacimiento, estamos en un gran momento.

Por mi parte, estoy encantado de abrazar a nuestra madre y esposa, la destructora, redentora, despiadada y benévola diosa Kali.

Comments (8)

  1. SuperSantiEgo wrote::

    Quizá sea un alivio para los que nos encontramos en el lumpenliteraturiado, pero mucho me temo que se inventarán otros sistemas para que se lea lo que conviene y que ganen dinero los de siempre. Precisamente lo que revolucionó Gutemberg fue que el libro pasó de ser algo sin demasiada relevancia económica a toda una industria.

    Saturday, June 20, 2009 at 8:36 pm #
  2. Heimy wrote::

    Las editoriales están empezando a entrar en el mismo camino que el negocio de la música, sin embargo veo varias diferencias.

    Por un lado, el negocio editorial es mucho más antiguo, lo que puede hacer que les cueste más reaccionar… o no.

    Luego tenemos que el negocio de la música se nutre principalmente de grabaciones… que están casi todas cubiertas por (C) (y son muy fáciles de copiar), mientras que en el mundo literario hay material libre para parar varios trenes y la copia del material lleva cierto trabajo, cosa que podría darles margen de reacción más que notable.

    Ya veremos si son capaces de tomar nota del caso de la música y las pelis.

    Monday, June 22, 2009 at 11:18 am #
  3. La metáfora de la calesa->coche es tremenda, porque resume buena parte de lo que estamos viviendo.

    De hecho, el ebook rompe una idea que parecía una obviedad: separar el texto de su continente, desvincular relato, monografía o ensayo del tomo de papel encuadernado.

    Esto me parece mucho más revolucionario que hipervincular fragmentos del texto, insertar multimedia (eso es taaaaan de los 90) o cualquier otra novedad que se quiere adosar al libro.

    El libro ha sido el vector fundamental de transmisión de la cultura y la ciencia. El libro, por su propia naturaleza, exige unas habilidades: concentración, disciplina de lectura, retraso de la recompensa (no se empieza un libro por el final), memoria medioplacista, etc.

    Estas habilidades, a su vez, son los cimientos de la generación de conocimiento tal y como lo conocemos. Estas habilidades no son necesarias en un entorno web, necesitado de menos concentración y de más velocidad de respuesta y discriminación del estímulo.

    Las habilidades de lectura “clásicas” han producido la revolución científica y social moderna. Está por ver, y soy pesimista respecto a si las habilidades de lectura web pueden ser un cimiento del saber más allá del complemento al “verdadero” cimiento de la lectura del libro.

    Por eso creo que el libro, liberado del papel, seguirá como texto estructurado y elaborado. El avance de la cultura y la ciencia no se sostiene sin él.

    Y más allá, en nuestra sociedad capitalista ha de haber algún tipo de recompensa financiera a los que traen el libro al público. No digo que se tenga que seguir manteniendo la compra de copias como única opción (puede haber “tarifas planas de ebooks”, algo así como el circulo de lectores pero a lo bestia) pero, sin recompensa a esfuerzos prolongados la creación de ebooks se resentiría inevitablemente.

    Magnífico post, por cierto

    Monday, June 22, 2009 at 1:20 pm #
  4. Ismael Olea wrote::

    @Juan luis

    Me han llamado la atención tus comentarios:

    > El libro ha sido el vector fundamental de transmisión de la cultura y la ciencia. El libro, por su propia naturaleza, exige unas habilidades: concentración, disciplina de lectura, retraso de la recompensa (no se empieza un libro por el final), memoria medioplacista, etc.

    ¿Has pensado que esas habilidades han podido ser desarrolladas por los exigencias del medio (el libro impreso)?

    Cuando no existían libros, las personas cultivadas conocían de memoria los clásicos y eran capaces de recitar miles de versos. Todo eso se perdió cuando se cambió de medio: de la transmisión oral al formato libro.

    > Está por ver, y soy pesimista respecto a si las habilidades de lectura web pueden ser un cimiento del saber más allá del complemento al “verdadero” cimiento de la lectura del libro.

    ¿«Lectura web»? Precisamente creo que vuelves a confundir medio y contenido. Lo complicado de leer en la pantalla es precisamente por el medio. Y por eso han evolucionado esos «formatos web» a la brevedad. Es como hacer programas para párvulos: dedica más de 15 segundos al plano y perderás al cliente :-D

    Lo que los lectores digitales nos traen es precisamente una calidad de «impresión» más cercana a la de las mejores prácticas en papel.

    Ahora está por ver hasta qué punto los nuevos medios (que todavía han de consolidarse, lo cual a su vez está por ver por las continuas posibilidades tecnológicas) condicionan los formatos de contenidos.

    > Por eso creo que el libro, liberado del papel, seguirá como texto estructurado y elaborado.

    Sí y no. Depende del formato. Obviamente tienes en mente formatos que lo exigen.

    Por otro lado, y eso me debería obligar a preparar un artículo sobre el tema, la necesidad de «elaborar» un libro tiene mucho que ver con la necesidad de alinear con el formato libro los conocimientos que son, por naturaleza, dispersos e interrelacionados (cuanto más leo de neurociencias más claro lo tengo aún).

    Probablemente una obra literaria sea como dices. Para una técnica estoy seguro que no, el formato libro traspuestos del papel al ordenata no se diferencia, como dice un buen amigo, de trasponer las tablas de arcilla sumerias a la pantalla.

    E incluso los formatos literarios variarán, igual que surgió la novela misma gracias al puñetero «medio/dispositivo» libro :-)

    > El avance de la cultura y la ciencia no se sostiene sin él.

    ¿Los artículos académicos son libros?

    Sobre la cultura, si te refieres a mamotretos de 600 páginas ¿son más cultura que los cuentos populares? ¿o que los cuentos de Cortázar? La cultura será cultura, sea culta o sea del vulgo. Con el pecado vendrá la penitencia :-D

    > sin recompensa a esfuerzos prolongados la creación de ebooks se resentiría inevitablemente.

    Así lo espero. Porque la mayoría de lo que se edita hoy día es con criterios exclusivamente de mercadotecnia industrial. Ojalá podamos librarnos de todo ese ruido y heces.

    Por otro lado, personas laboriosas las habrá siempre: cualquiera que se esmere en hacer bien su trabajo, y las posibilidades de que compartan sus trabajos es proporcional a la facilidad de publicar (y por ende ser leído).

    Tuesday, June 23, 2009 at 12:00 pm #
  5. JJ wrote::

    Por eso creo que el libro, liberado del papel, seguirá como texto estructurado y elaborado. El avance de la cultura y la ciencia no se sostiene sin él.

    El libro no puede dejar de obedecer las leyes de la gramática, pero aparte de eso todo lo demás puede cambiar. La cultura y la ciencia, de hecho, ya están cambiando.

    Thursday, June 25, 2009 at 8:07 pm #
  6. Felix Maocho wrote::

    Completamente de acuerdo con tu teoría en líneas generales. Pero lo que es similar a la Imprenta de Gutemberg no es el libro electrónico sino Internet.

    La imprenta saco la ciencia de los Conventos y dio la cultura a los burgueses.

    Internet saco la ciencia de las Bibliotecas y la dio al pueblo llano.

    Hoy un ciudadano del tercer mundo, tiene acceso a los mismos textos que un erudito de la Real Academia.

    La Imprenta trajo el Renacimiento y posteriormente la Revolución Industrial, el triunfo de la Burguesía.

    La Imprenta trajo la Globalizacion y posteriormente vendrá el emerger del Tercer mundo. primero China después la India posteriormente Brasil y a donde nos lleva eso a la ¿Revolución Intelectual?…..

    El triunfo del pueblo llano, el saber no sera patrimonio de unas élites, si no un bien al alcance de todos, no solo accesible físicamente, sino además accesible intelectualmente.
    No será necesario ser listo para saber, como hoy no es necesario ser rico para consumir. (En el primer mundo, claro)

    Tuesday, June 30, 2009 at 11:46 pm #
  7. > ¿Has pensado que esas habilidades han podido ser desarrolladas por los exigencias del medio (el libro impreso)?

    Sí, claro, me refería a eso: la cultura y la ciencia moderna no pueden ser sin el libro como documento estructurado y de longitud, digamos, superior a las 30.000 palabras. Límite arbitrario, sólo a efectos ilustrativos.

    >¿«Lectura web»? Precisamente creo que vuelves a confundir medio y contenido. Lo complicado de leer en la pantalla es precisamente por el medio.

    Precisamente aquí creo que se aplica “el medio es (también) el mensaje” por dos motivos: 1) por la incomodidad de leer prolongadamente en pantalla retroiluminada 2)por la competencia constante con los estímulos que tiran hacia ti desde el navegador.

    A los lectores de ebooks hago referencia constante en mi blog.

    > la necesidad de «elaborar» un libro tiene mucho que ver con la necesidad de alinear con el formato libro los conocimientos que son, por naturaleza, dispersos e interrelacionados

    ¿Quién fue antes, el libro o la gallina :D ? También es posible que la estructuración por epígrafes moderna diera forma al conocimiento moderno, al ordenar el flujo de ideas, su presentación y de ahí el argumento del especialista. Piensa que es un tema que no llega a los dos siglos en su forma madura… y coincide con la explosión de la ciencia.

    Yo hablo de antropología, que es mi campo, pero se puede extender a cualquier campo académico que vuelque el conocimiento más allá del paper, en monografías. Y con todo, el paper de momento reproduce la estructura lineal y jerárquica del libro, si bien con menos niveles. Si usas LaTeX, valdría bien la comparación con las clases book y article, y el uso que hacen de los niveles de epígrafe.

    En cuanto a cultura, los antropólogos siempre tenemos el problema de usar el término primariamente en su sentido general, del conjunto de prácticas y creencias completo de una sociedad o grupo humano. Luego tenemos el otro uso, el de cultura formal… y un interesante y confuso magma entre las dos.

    Wednesday, July 1, 2009 at 9:52 am #
  8. javier wrote::

    > Por eso creo que el libro, liberado del papel, seguirá como texto estructurado y elaborado. El avance de la cultura y la ciencia no se sostiene sin él.

    Creo que te fijas demasiado en el libro monográfico o la novela, que son géneros literarios, pero el libro como máquina de leer es algo mucho más extenso que tus ejemplos por antonomasia.

    Hay muchos tipos de libros que están en retroceso: las guias telefónicas, los catálogos de venta por correo (en proporción al volumen de ventas por correo) las tablas de logaritmos… que no por no ser narrativas coherentes son (o eran, según quieras verlo) menos libros ni menos producto de la imprenta de Gutenberg, de la Ilustración, de la Revolución Industrial…

    Friday, July 3, 2009 at 4:26 am #

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  1. topofobia on Monday, August 10, 2009 at 10:26 pm

    Errores como éstos desprestigian al e-book…

    Hace un tiempo, descubrí esta noticia que comparto a continuación. Trata de la demanda contra Amazon que inició un estudiante de secundaria por haber borrado de su Kindle particular, de manera remota, uno de sus libros:
    Demandan a Amazon por borrar …