Sobre los notarios freelance como Andrew Keene, empeñados en convertirse en guardianes de la puerta y vetarlo todo, principalmente el trabajo de los demás, en la Red o fuera de ella, pero sobre todo en la Red, y sobre todo a la baja, siempre en nombre de la supuesta “calidad” de la cultura, eso sí, nunca bien entendida, en cuyo caso tendrían que haber empezado por sí mismos, los muy idiotas.

Wikipedia Logo
De Balzac al Prozac; persiste el tedio,
la química relega a los poetas
y los médicos nos ciegan a recetas
de litio en cápsulas de gramo y medio.
 
De la norma a la ley; donde hay confianza
da asco, o eso explican los notarios
enzarzados en lucha con retiarios;
funcionarios freelance de fiera lanza
 
de Pekín a París, críticos duros
de la caída de las jerarquías,
agoreros de amargas agonías
para la ciencia y los saberes puros.
 
Quieren mandar, y no entienden ni media.
A mí, ¿qué más me da? ¡Soy Wikipedia!