
De Balzac al Prozac; persiste el tedio,
la química relega a los poetas
y los médicos nos ciegan a recetas
de litio en cápsulas de gramo y medio.
De la norma a la ley; donde hay confianza
da asco, o eso explican los notarios
enzarzados en lucha con retiarios;
funcionarios freelance de fiera lanza
de Pekín a París, críticos duros
de la caída de las jerarquías,
agoreros de amargas agonías
para la ciencia y los saberes puros.
Quieren mandar, y no entienden ni media.
A mí, ¿qué más me da? ¡Soy Wikipedia!